🛁 Sales de baño relajantes
Un pequeño ritual para desconectar, preparar un baño tranquilo y regalarle al cuerpo unos minutos de descanso. Una mezcla sencilla de sales, bicarbonato, flores secas y un aroma que nos guste.
🧂 Ingredientes
Para unos 250 g de sales de baño:
- 180 g de sal de Epsom o sal marina gruesa
- 60 g de bicarbonato de sodio
- 1–2 cucharadas de pétalos de flores secos —rosa, lavanda, caléndula…
- 10–15 gotas de aceite esencial de lavanda, geranio o el aroma que prefieras
- 1 cucharada de aceite vegetal —almendras dulces, jojoba…— para ayudar a dispersar el aceite esencial
🌿 Paso a paso
1. Mezcla las sales
Pon la sal de Epsom o la sal marina en un bol y añade el bicarbonato. Remueve bien para que se mezclen.
2. Prepara el aroma
Mezcla el aceite esencial con la cucharada de aceite vegetal. Así quedará mejor diluido antes de incorporarlo a las sales.
3. Añade el aroma
Vierte la mezcla de aceite poco a poco sobre las sales mientras remueves para repartirla bien.
4. Incorpora las flores
Añade los pétalos secos y mezcla suavemente para no romperlos.
5. Guarda la mezcla
Introduce las sales en un tarro limpio y completamente seco, ciérralo bien y guárdalo protegido de la humedad.
🛁 Cómo utilizarlas
Añade aproximadamente 2–3 cucharadas de sales al agua caliente de la bañera y deja que se disuelvan.
Ahora solo queda meterse en el agua, respirar profundamente y olvidarse durante un rato de todo lo demás. 🌿
✨ Algunas combinaciones
- Lavanda + pétalos de rosa: relajante y floral.
- Lavanda + caléndula: suave y delicada.
- Geranio + rosa: floral y envolvente.
- Lavanda + flores de lavanda: un clásico para un baño tranquilo.
⚠️ Un apunte importante
Los aceites esenciales son concentrados y pueden irritar la piel si se utilizan directamente. Por eso, no conviene echar las gotas directamente sobre el agua del baño: es mejor diluirlas previamente en un aceite vegetal o utilizar un solubilizante cosmético adecuado.
Si tienes piel sensible, haz primero una pequeña prueba y utiliza una cantidad menor de aceite esencial. Y cuidado al salir de la bañera: el aceite puede hacer que el suelo quede resbaladizo.